Para celebrar que por fin vamos a perder de vista al año 2020 The Summer Agency ha decidido despedirlo con un villancico calificado por la propia agencia como «una mierda de canción».

Está fuera de toda duda que el año 2020 que estamos a punto de dejar atrás ha sido un «annus horribilis» que nos ha llenado de zozobra y nos ha hecho perder por momentos la esperanza.

2020 ha sido un «año de mierda». Y para celebrar que por fin vamos a perderlo de vista The Summer Agency ha decidido despedirlo con un villancico calificado por la propia agencia como «una mierda de canción».

Hemos vivido «un año kafkiano, distópico, ruinoso, doloroso, aburrido. Un año de mierda, vamos. Y en cuanto esa palabra (mierda) apareció en la conversación, descubrimos cuál iba a ser nuestro regalo: una canción. Pero no una canción cualquiera, una verdadera mierda de canción para despedir como corresponde a un año de mierda», explica Nacho Herranz, director creativo de The Summer Agency.

«El verdadero reto estribaba en conseguir que la pieza tuviera un regusto precisamente mierderillo, como hecho de cualquier manera, y que al mismo tiempo mostrase la calidad que merece un regalo hecho con cariño. Buscábamos un resultado entrañable, un obsequio self made, que son los que más ilusión hacen», añade Herranz.

En la composición de un villancico tan particular la letra ha corrido a cargo del propio Nacho Herranz y no de un letrista profesional. La música («pegadiza como un chicle en un zapato») la rubrica compositor Pablo Parser, un músico que ha realizado y realiza partituras memorables para el cine y la publicidad.

En el proceso creativo han estado además involucrados (vía teleconferencia) Ramón Azofra y Antonio Mendoza, director general de The Summer Agency, así como el resto de compañeros de la agencia.